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Lijadoras



- Imagen: Alan Levine -

El lijado forma parte de la preparación y tratamiento de casi todas las superficies. No en vano, tiene como objeto proporcionar a la madera, al metal o a cualquier otro material un acabado liso y regular, listo para pintar, teñir, barnizar o encerar. Las lijadoras eléctricas de uso doméstico son herramientas ligeras y manejables, que facilitan esta tarea y proporcionan resultados uniformes.

Las lijadoras una a una

El lijado de piezas de madera o metal es imprescindible para lograr un buen acabado. Para facilitar esta tarea, es posible recurrir a una lijadora eléctrica de uso doméstico, indicada para todo tipo de superficies.
  • Lijadora orbital o vibratoria. Está equipada con una base rectangular sobre la que se coloca la hoja abrasiva. La base, o patín, gira a gran velocidad (entre 10.000 y 25.000 revoluciones por minuto) con suaves movimientos circulares. Proporciona un lijado rápido y fino en superficies lisas. Algunos modelos cuentan con un variador electrónico de velocidad y un pequeño aspirador. Se deben dar pasadas paralelas y superpuestas. Esta lijadora se utiliza para la preparación y el acabado de cualquier superficie plana. Sin embargo, no es adecuada para lijar materiales muy duros o sensibles al calentamiento, como pueden ser los restos de cola o barniz.
  • Lijadora excéntrica o rotorbital. Tiene una suela redonda que describe un movimiento de rotación alrededor de un eje, lo que combinado con el movimiento propio de las lijadoras orbitales permite un acabado rápido y fino, y evita los arañazos y estrías. La flexibilidad de su plato de goma permite lijar superficies cóncavas y convexas. Con un disco pulidor, también se puede utilizar para abrillantar o pulir. Al ser muy potente, conviene que cuente con un regulador de velocidad. Permite un cambio rápido de los discos abrasivos gracias a un sistema de autoanclaje y, como la lijadora orbital, dispone en general de un aspirador.
  • Lijadora delta. Es una lijadora de tamaño pequeño, liviana y manejable, perfecta como lijadora auxiliar. Tiene una placa triangular indicada para el lijado fino de esquinas, bordes, cantos o lugares de difícil acceso. Algunos modelos disponen de un accesorio de láminas triangular o hexagonal, que sobresale del aparato y que puede llevar papel de lija por una o por ambas caras.
  • Lijadora de banda. Consta de una banda cerrada de lija que se sujeta con tensión entre dos rodillos. Un rodillo genera el movimiento de la banda y el otro controla la tensión y el desplazamiento lateral de la misma. Apropiada para lijar grandes superficies planas, se trabaja en el sentido de la veta con pasadas paralelas y superpuestas. Tiene un elevado rendimiento en arranque de material. Debido a su gran poder de lijado no se puede dejar parada la máquina en ningún momento, por lo que se debe tener bastante cuidado al iniciar el trabajo y mantener el movimiento constante.
  • Lijadora minibanda. Es una versión de la anterior de menor tamaño. En este caso, un único rodillo mueve la banda lija. Se emplea para esquinas, cantos, superficies pequeñas y zonas de difícil acceso. Los dos lados de lijado tienen una gran flexibilidad al trabajar cerca de bordes.
  • Multilijadoras. Combinan la acción de las lijadoras delta y orbital, aunque las más completas también realizan un movimiento excéntrico. Son idóneas para lijar esquinas, restaurar muebles y reparar superficies pintadas. Consiguen acabados bastante aceptables.
  • Lijadora de disco. Es el accesorio de un taladro. Un plato de caucho, donde se fijan las lijas, y que se acopla sobre el portabrocas. Se utiliza para lijar y limpiar metales y materiales duros.
  • Lima eléctrica. Es muy apropiada para los trabajos de precisión, como eliminar el óxido del metal o lijar las superficies curvas. Está equipada con un sistema de aspiración del polvo y a menudo dispone de un variador de velocidad.

Objetivo: un lijado seguro

Aunque las lijadoras son máquinas bastante seguras, cuando se manipulen conviene tener algunas precauciones. Al lijar, es recomendable proteger la vista del polvo con gafas adecuadas y, si la lijadora carece de un sistema de extracción de polvo, es imprescindible el uso de mascarilla. Además, durante el lijado, no se deben usar prendas ni joyas sueltas, ya que podrían quedar atrapadas en las partes en movimiento. En ningún caso hay que forzar las herramientas o accesorios pequeños para realizar un trabajo pesado. Durante el lijado, hay que mantener la máquina sujeta con las dos manos. También hay que tener la precaución de apagar y desenchufar el aparato cuando se vaya a cambiar el disco. Por último, nunca hay que utilizar un papel de lija más grande de lo necesario. El abrasivo que se extienda más allá de la almohadilla de lijado puede causar laceraciones graves.

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